Zaragoza – Escenario de la EXPO en 2008

Hace cinco años Zaragoza acogió la Exposición Universal bajo el lema “Agua y desarrollo sostenible”. Las Expo se celebran desde 1851 regularmente en ciudades del mundo. La inversión de más de 1.500 millones de euros fue a cuenta del estado español, el gobierno aragonés y la ciudad de Zaragoza, para construir la maravilla arquitectónica que es el recinto Expo 2008 en el noroeste de la ciudad a orillas del Ebro.

Puentes espectaculares como la “Pasarela del voluntariado” del arquitecto español Javier Monclús fueron construidos para unir las dos orillas del río Ebro, así como pabellones impresionantes como el Pabellón de Aragón del arquitecto Olano y Mendo.
Fueron 107 países los que presentaron en este recinto sus ideas y visiones sobre el tema “Agua y desarrollo sostenible”.
La Expo Zaragoza simboliza para mí, más que cualquier otro evento en la primera década del siglo XXI el auge de España para convertirse en una de las naciones pioneras en la economía de Europa, su modernidad y la fuerza creativa e innovadora de sus arquitectos e ingenieros.
Hoy, cinco años después de este gran evento, paseo por el recinto casi abandonado de la exposición universal para fotografiar su arquitectura, que sigue siendo fascinante, y me pregunto qué fue del sueño de construir un nuevo gran centro urbano en este recinto, digno de la quinta ciudad en tamaño de España.
Ya el llegar hasta aquí se hace complicado, pues no existe casi señalización alguna indicando el camino al recinto Expo. Sigo el cauce del Ebro en dirección norte con la esperanza de encontrarlo.
Descubro las cabinas pintadas de verde del teleférico suspendido en el aire y me pregunto por qué está vacío y no se mueve. Más tarde me explican que su explotación se ha abandonado por falta de público.
En el enorme recinto me encuentro con muy pocas personas, algún deportista haciendo footing y una persona en silla de ruedas dando sus vueltas por la plaza frente al Pabellón de Aragón.
Muchos pabellones están vacíos y empiezan a mostrar signos de dejadez. En algunos veo obreros trabajando para devolverles su esplendor.
Pocos visitantes se acercan hasta el mayor acuario fluvial de agua dulce de Europa, me pregunto si el fin de semana habrá más gente visitando este fantástico lugar. El acuari desde luego vale la pena.
A última hora de la tarde paseo por el Parque del Agua “Luis Buñuel”, un paisaje artificial pantanoso con canal de agua con caminos marcados que invita a la contemplación y al descanso. Incluso aquí me encuentro casi solo.
Hay un embarcadero de alquiler de embarcaciones cerrado. Las barquitas de colores que se balancean en el agua brindan un contraste con el ambiente casi melancólico que se respira en este lugar tan solitario.
La Expo 2008 es para mí parangón de la grave crisis económica que atacó este país poco después de la celebración de la exposición. El hundimiento de la industria de la construcción, la crisis bancaria y el enorme endeudamiento del país han dado la vuelta al optimismo y el desarrollo de este país.
La fantástica arquitectura y la presentación tan bien lograda del tema “Agua”, tan importante para todos, merece ser mucho más visitada. Cuando, al final del día, me marcho de aquí para emprender el viaje de regreso a mi hogar, deseo que nuestra guía turística sobre Zaragoza atraiga a tantos turistas como sea posible, que de otra manera tal vez hubieran pasado de largo de esta ciudad.